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viernes, 20 de marzo de 2015

Mi experiencia con la libre elección hospitalaria en Madrid

Hoy voy a comentaros las posibilidades de cambio de hospital para llevar el parto y el embarazo en Madrid. Todo ello basado en mi experiencia propia y en mis motivos. No me consta si en otras comunidades se puede ejercer este derecho, o si en algunas si o en otras no, pero espero que por lo menos saber que en Madrid se hace os anime a informaros de las posibilidades que tenéis en vuestras zonas. Si os apetece comentarlo, ampliamos la información entre todas :)

Os cuento mi caso. Yo antes de quedarme embarazada ya había mirado y remirado las posibilidades que ofrece la comunidad de Madrid (sobretodo Madrid capital) para llevar un embarazo y un parto. La diferencia de un hospital a otro puede ser sustancial en materia de partos, puesto que los protocolos pueden ser muy diferente y dependiendo del parto que quieras tener, te convendrá un centro u otro. Esto especialmente en lo referido al parto, porque en el seguimiento del embarazo no hay grandes diferencias, las pruebas son protocolarias según el tipo de embarazo que se te adjudique según su riesgo, y esto es más estandarizado.

Después de informarme bastante, supe que mi hospital de referencia no me servía. Yo estoy adscrita al Hospital Clínico San Carlos por la zona en la que vivo, pero sus protocolos en parto no me convencen nada. El parto que practican en demasiado intervencionista para mi gusta, tienen una tasa de cesáreas y episiotomías que personalmente me parece escandalosa. Sin embargo este no es el tema de debate hoy, y vaya por delante que no pretendo menospreciar este hospital, simplemente se trata de que yo soy una persona que no concibe el parto como una enfermedad que haya que acelerar o intervenir casi sistemáticamente. Entiendo que haya mujeres a las que la medicalización les genere tranquilidad, pero es mi caso pasa todo lo contrario. Antes de elegir hospital, recomiendo, además de un paseo por google y por foros donde otras mujeres comparten sus experiencias de parto en cada sitio, una visita o una llamada al hospital de turno siempre que sea posible.


Ilustración de William Medeiros. Extraída de El Parto es Nuestro

A mí mi paseo por internet me sirvió para darme cuenta de que apenas hay información actualizada de los protocolos de parto en el Clínico, y que la desactualizada no es muy motivadora para mí. Sin embargo encontré muchas y buenas referencias de tres hospitales:  el Doce de Octubre, el Rey Juan Carlos, y el de Torrejón. El Rey Juan Carlos no me pilla lejos, pero está descartado por que es de gestión privada, y no me voy a ir a parir a un hospital semi-privado después de haber estado participando en las mareas blancas, no era la decisión más coherente. Como defensora a ultranza de la sanidad pública, me veía obligada a elegir un hospital 100x100 público. Me habría ido de cabeza al de Torrejón, porque es el único hospital de la Comunidad de Madrid que da la posibilidad de parir en el agua, que me resulta muy atractivo, pero me pilla lejos y la sensación de tener el hospital a pocos minutos en coche me resulta más tranquilizadora que la piscina en sí. Además estaba el Doce de Octubre, un hospital referente nacional en materia de maternidad y neonatología. Considerado "amigo de los niños" y con un protocolo de parto respetado para gestantes de bajo riesgo (como es mi caso). Uno de los pocos hospitales con UCI neonatal y banco de leche, con buenos medios y en general buenas experiencias por parte de las usuarias (lo cual no quiere decir que no me haya encontrado con alguna mala crítica, supongo que luego está el factor suerte, los profesionales que te encuentres y el día en que les pilles). 

La libre elección hospitalaria se puede ejercer en cualquier momento. Puedes estar yendo a los especialistas de tu hospital de referencia (para ecografías, obstetricia y demás) y pedir el cambio cerca de la fecha de parto. Puedes incluso no hacer nada y cuando te pongas de parto, ir directamente al hospital que te de la gana, tienen que atenderte si vas de urgencias pero esta opción es arriesgada porque si no estás suficientemente dilatada te van a mandar a casa y a tu hospital. La solicitud de solo el parto no se cómo se hace, porque yo he hecho el cambio temprano. Pregunté a la matrona de mi centro de salud, que por supuesto no sabía nada (qué sorpresa ¬¬). En este caso las administrativas estaban más enterados que ella, lo cual no es difícil, y fue en ventanilla donde me explicaron que pidiera el cambio directamente cuando me llamaran por teléfono para darme la cita para el tocólogo, de esta manera te dan directamente el tocólogo dependiente del Doce de Octubre y todo el expediente y la gestión del embarazo se lleva directamente en el hospital que quieres, sin ningún papeleo ni gestión extra. Tened en cuenta que en el caso de Madrid vas al hospital a hacerte pruebas tipo ecografías, amniocentesis y cosas así, el resto de consultas las tienes en el centro de especialidades, que también puedes elegirlo. Yo escogí el que me caía más cerca y aunque sigue estando más lejos que el del Clínico, me da tranquilidad saber que ya está todo arreglado y yo vinculada al Doce de Octubre durante todo el embarazo. Pienso que yo me agobiaría más si tuviera que estar pensando en mover papeles a última hora, porque para solicitar solo el parto tienes que pedirlo en el hospital en cuestión, y te lo tienen que aprobar, que tengo entendido que no suele haber problema pero ya depende del número de parturientes que haya por la época y de otras cuestiones que desconozco. Eso por supuesto, es una decisión personal. En general ejercer la libre elección es fácil y buenos profesionales los hay en todas partes. 

En este enlace encontráis información directa que os puede ser más útil que mi propia experiencia:

http://www.madrid.org/cs/Satellite?cid=1142635337270&language=es&pagename=PortalSalud%2FPage%2FPTSA_servicioPrincipal&vest=1142635337270  




Respecto a mi recibimiento en el Doce de Ostubre y sus centros asociados, ha sido estupenda y por el momento no puedo por menos que recomendarlo. Me citaron tarde para mi primera visita a tocología, pero entiendo que eso es más un asunto burocrático y no culpa de los profesionales, que por su parte me han tratado fenomenal. Me han visto dos ginecólogas a cada cual más maja. De la primera consulta salí con dos cuadernillos llenos de información sobre el protocolo de parto respetado y sobre la lactancia (es un hospital muy pro lactancia prolongada), y con las próximas citas cerradas para esa misma semana, con rapidez y eficiencia. Además, siempre que voy a tocología me enseñan al peque en el ecógrafo. En el hospital me he hecho de momento una eco y me han atendido muy bien. Además fui a la secretaría de matronas solo a preguntar si sería posible acudir a las clases de preparación al parto en el hospital directamente (ya que con el cariño que le tengo a la matrona de mi centro de salud, las perspectivas de sus clases me resultan tan motivadoras como saltar de un quinto), y la respuesta fueron todo facilidades: me dieron el programa de las clases, que me pareció muy interesante, una cartilla para apuntar mis citas, me apuntaron para llamarme cuando mi embarazo fuera más avanzado, y estuvimos un rato hablando de las sesiones a las que era más interesante que acudiese el papá. Además me preguntó qué idea tenía yo del parto y de la lactancia, muy en la línea que ellas mismas defendían, así que seguramente me vaya para allá. La única pega es que las clases son solo por la mañana y mi pareja no podría venir, por eso me lo estoy pensando. La matrona de mi centro las ofrece también por la tarde así que no se que hacer, pero aún tengo algo de tiempo para pensármelo bien. Otro punto a favor del Doce de Octubre es que realizan todos los jueves por la tarde ( y otros días por la mañana, pero a mí el horario de tarde es el que me triunfa para que pueda venir el papá conmigo) una visita guiada a las instalaciones de maternidad. Así puedes ver por donde ingresas, las salas de dilatación y los medios de que disponen, el paritorio con su silla de diferentes posturas (puedes elegir en qué posición parir sin estar limitada a tumbarte en un potro obstétrico, que personalmente y aplicado a los partos, me parece el invento más infernal del mundo), las habitaciones, te explican las posibilidades de analgesia y demás. Me parece que esta visita será tranquilizadora, así no vas de nuevas y te familiarizas un poco con el entorno antes del día P. Aquí os dejo un aperitivo, cuando haga la mía la contaré más en profundidad.




Esto es, en definitiva, lo que ha sido mi experiencia con la libre elección hospitalaria, que me ha parecido un trámite fácil y positivo. Mi recomendación es que os informéis del tipo de parto que se ofrece en el sitio que os corresponde y si no os cuadra, cambiéis. Asociaciones como El Parto es Nuestro tienen mucha información útil sobre el parto en diferentes hospitales tanto públicos como privados. Lo importante es tener claro lo que queremos y, aunque no es bueno ir con una idea demasiado predeterminada o cerrada de lo que será nuestro parto, porque siempre hay un margen de error en cosas que no podremos prever, si es bueno ir a un sitio que esté en sintonía con nuestra filosofía de la maternidad y del acto de parir, y que nos de tranquilidad y no miedo. Con eso, ya tenemos mucho ganado. 


Mami Babú

 


martes, 17 de marzo de 2015

Primera ecografía, cribado, y una semana de médico en médico



Todo va fenomenal en mi embarazo. Después de todo lo que me hicieron la semana pasada (que no fue más que lo normal, pero hiper-concentrado en unos pocos días) puedo decir que he quedado muy tranquila y muy feliz. Ya había comentado en algún post anterior que me han citado para el tocólogo ya casi en la semana 14 de mi embarazo. La enfermera que me recibió allí comentó que no sabía por qué a las embarazadas que ejercemos la libre elección y cambiamos de centro hospitalario para llevar nuestro embarazo en Madrid nos citan tan tarde. De hecho, al estar casi terminando mi primer trimestre, aún había cosas pendientes y entraron las prisas. 

Lo primero que me pasó es que yo acudí el lunes pasado un tanto confusa a la consulta de tocología. Yo, primeriza perdida de la vida, pensaba que me iban a hacer la eco de las 12 semanas allí mismo, también porque como ya casi estaba de 14, no creía que pudiese ser para otra cosa. Pues no, el tocólogo, queridas primerizas, te deriva a las ecografías, que en mi caso me han hecho en el hospital. El tocólogo te recibe en el centro de especialidades (así se llaman al menos en Madrid), y de ahí te deriva a ecografías que te hacen en el hospital del que dependa ese centro (en mi caso, el Doce de Octubre). Yo salí de la consulta de tocología con tanto papel nuevo, tantas instrucciones y tantas citas pendientes para ya mismo, que me sentí totalmente perdida. Para gestionar un poco todo este exceso de información siempre es una genial ayuda ir acompañada a estas citas, porque un cerebro hace lo que puede, y dos pueden un poco más, de lo que no se entera uno, quizás se haya pispado el otro... Entre mi pareja y yo reconstruimos la situación y resultó que más o menos sí que nos habíamos enterado.

Llegué a la consulta de tocología y la ginecóloga (muy agradable, por cierto), me hizo unas cuantas preguntas, revisó los informes que llevaba, análisis de sangre y de orina, y me hizo una mini-ecografía. Allí tienen un ecógrafo que nada tiene que ver con los que te encuentras en el hospital, en el centro de especialidades son mucho más “de andar por casa”, pero a mí me pareció el mejor del mundo, porque en él pude ver por primera vez a mi bichito. Se le veía muy bien, estaba sentadito y se le distinguía incluso los huesecillos que estaban formando su columna, como una línea de puntos. Fue muy emocionante, aunque breve. Mi pareja estuvo conmigo y pudimos verle los dos. Esta mini-eco es la que tendrían que haberme hecho mucho antes para confirmar el número de fetos y la correcta implantación. Como a mí me citaron tan tarde, lo mío estaba ya avanzadísimo y se le vio a la primera y estupendamente. 



Pero claro, había que hacer la ecografía seria, la “de verdad”, la ginecóloga me dijo que me llamarían rápido porque me la había solicitado como preferente. En efecto, el martes por la mañana me citaron para el jueves. Antes de ir a la primera ecografía tienes que haberte hecho un análisis de sangre que llaman cribado o triple screening, es importante que los resultados de este análisis ya estén cuando vayas a la eco, porque es cruzando los datos de las dos pruebas como te dicen el índice de riesgo de que tu bebito tenga síndrome de down. Yo fui a la ginecóloga el lunes, el martes me sacaron sangre y el jueves cuando fui a la ecografía los resultados ya estaban. Esto lo destaco como reconocimiento al sistema público de salud, que muchas veces se piensa que es lento e ineficaz, y para nada.

Total, que en el Doce de Octubre solo hacen ecografías por la mañana, mi pareja trabaja, y don dos días de margen lo de pedir un día estaba muy chungo. Llamé a mis padres por si querían darse una vuelta por Madrid pero tenían el mismo problema con los trabajos, así que finalmente enganché a mi suegra (enganchar suena mal, pero vino encantada desde Extremadura a ver a su nietín o nietina). El jueves nos fuimos las dos al Doce. Allí hay cinco ecógrafos y te van llamando por megafonía. Lo suyo es que pases antes por la secretaría, que está frente a la puerta, porque aunque estés en la lista, a las que van pasando las llaman antes. Había un buen retraso en todos los ecógrafos (hay cinco) así que hubo que echarle paciencia, es probable que te pegues allí buena parte de la mañana. Aun así, mereció mucho la pena. Cuando por fin pasas, el médico te hace una serie de preguntas (básicamente, las mismas que te viene haciendo la ginecóloga) y te tumbas en la camilla para que te hagan la tan esperada eco. El primer rato el hombre dijo “vamos a ver que todo está bien” y no me enseñó la pantalla. Supongo que porque si hay algún problema muy visible la madre no se asuste, no sé. El caso es que la que más vio a mi peque fue mi suegra. A mí me lo enseñó al final un ratito (que de nuevo me supo a poco, pero lo disfruté mucho), y puso el latido del corazón unos segundos. Me emocioné un poquito y eché mucho de menos al papá en ese momento, aunque iba en muy buena compañía, pero es un momento que siempre que se pueda debería compartirse con la pareja. 




Ya me pude ir a casa con las fotos de mi chiqui en la mano. Como estaba de 14 semanas, el médico se aventuró a decirme que tiene pinta de ir a ser una nena, pero que eso me lo confirmarían en la ecografía morfológica de la semana 20, que me han dado para el 20 de abril, así que no tendré que esperar demasiado entre ecos, ventajas de empezar tarde. Yo tan ilusionada con la posibilidad de que sea niña, pero lo que de verdad me quitó un peso de encima fue cuando el médico me dijo que las posibilidades de que mi bebé tuviera síndrome de down eran escasas. Ahí respiré. No era una posibilidad que me obsesionara, pero reconozco que cuando te lo dicen, el alivio es grande. 

El lunes siguiente (ayer) tuve otra cita con la ginecóloga en el centro de especialidades para volver a tomarme la tensión, pesarme y ver otro poquito a mi peque (en una semana le he visto tres veces). Esta vez se le vio fenomenal el corazoncito, como latía. Como estas citas con por la tarde aquí si estaba el papá, y fue una alegría poder verla otro ratito. Me corroboraron que todo iba bien, que los datos del cribado y de la eco eran positivos, y me recomendaron vitaminas con yodo porque tengo un poco alta la tiroides, así que aunque empecé con Folidoce, ahora tomo Yodocefol, que tiene ácido fólico como la primera, pero además yodo y b12. 

En definitiva, estoy feliz de la vida, porque aunque me he pasado una semana de médico a médico, todo han sido buenas noticias. Ahora ya nos referimos al bebé como niña, aunque todavía podría darse el caso de que resultara niño, pero digo yo, a todas las chicas hubo un día en que, durante el embarazo de nuestras madres, se referían a nosotras como niños por la imposibilidad de saber qué seriamos realmente. Y no nos ha pasado nada por ello. Si luego la beba “decide” cambiar de sexo y en la semana 20 me aparece un niño, pues será igual de bienvenido y de querido.



Próximamente contaré algo sobre el proceso de libre elección hospitalaria en Madrid y sobre por qué escogí el Doce de Octubre como hospital para llevar mi embarazo y parto. Creo que merece la pena porque el cambio me está saliendo fenomenal y es un hospital donde estoy encontrando lo que buscaba. Incluso puedo ir a sus clases de preparación al parto y pasar de las de la matrona de mi centro de salud, que no me hace mucha gracia por seca y pasota.  Así que por si a alguien le viene bien, lo cuento en el próximo capítulo de “primeriza perdida de la vida”. 


Besotes :)